Cayambe... Sueño cumplido
Es como la quinta vez que intento empezar esta publicación, porque no encontré una forma atinada de comenzar, sobre todo porque el recordar la cima trae a mi mente muchas imágenes, a mi corazón muchos sentimientos y a mis ojos muchas lágrimas. Sin embargo no podía dejar de contar lo vivido. Contar la trayectoria que tuvimos hasta llegar a la cima es complicado, porque el camino no fue de varios kilómetros, el camino en realidad fue de varias semanas, hacer una cumbre tan importante ha requerido de un caminar (en el estricto sentido de la palabra) de muchas madrugadas, mucho ejercicio, mucha preparación mental, mucha buena alimentación y mucha buena vibra. Las cordadas de tres personas en la subida se convierten en una sólo fuerza de escalada cada una, subir en la oscuridad de la madrugada es todo un reto, esperábamos más luz porque era día de luna llena, sin embargo la neblina sólo nos la mostraba como un pálido foco rojizo, por lo que cada cordada aparte de su luz en la cabeza...